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lunes, 23 de mayo de 2016

Educar con amor


 
Es cierto que últimamente no sigo un patrón con mis entradas, me muevo por impulsos, no sé si será bueno o malo ser tan espontánea la cuestión es que soy así. La idea de esta entrada me la dio mi hijo, cuando me preguntó con tristeza, que no entendía por qué siempre estaba contenta cómo si fuese algo malo, me dejó sin palabras. Está claro que cada uno en esta vida tiene unas motivaciones, unas circunstancias....no voy a  juzgar a nadie porque no sé cómo actuaría en dichas situaciones, pero lo que si que tengo claro que todos los niños, son diamantes en bruto,  según como los tratemos así crecerán, somos sus guías, sus ejemplos, necesitan un rumbo, sino se sienten perdidos,  en la mayoría de casos, todos los hijos ven a sus padres como ídolos,  seguirán nuestros pasos... y lo más triste que harán cualquier cosa por no defraudarnos.

 
Creo que lo comenté en otra entrada, que había leído que cuando son bebés hay que dejarlos llorar para que no se acostumbren, ¡qué barbaridad! tírate una hora llorando, y ya verás como caes rendido.

 
Es muy importante que tengan límites, hábitos, y obligaciones adaptadas a su edad. No olvidemos que son niños, tienen que jugar, divertirse, imaginar, reír....a muchos adultos también les vendría bien, ¿cuándo fue la última vez que saltaste en una cama elástica?. Son esponjas harán lo que vean a su alrededor. 

 
Es cierto que vivimos en un mundo muy materialista,  regalándoles de todo, ni lo valoran ni tienen ilusión por nada,  porque está todo al alcance de sus manos. Necesitan más atención, más tiempo de calidad, viajar, ir al campo, visitar granjas, subir montañas, navegar, ver atardeceres y amaneceres... que se sorprendan de los milagros que tiene la vida. Tienen que aprender a vivir.

 
Para mi educar con amor es:

  • Confiar en ellos.
  • Hablarles mucho y con respeto.
  • Ayudarles a expresar sus emociones y que canalicen sus sentimientos.
  • Preocuparnos por ellos.
  • Reconocer que nos equivocamos, y pedirles perdón cuando sea necesario.
  • Dedicarles tiempo
  • Enseñarles respeto por los demás.
  • No proyectar nuestras expectativas y frustraciones en ellos.
  • Ser un buen ejemplo a seguir
  • Enseñarles a ser humildes y agradecidos.
  • Todos tienen un don o una pasión, ayúdales a encontrarla y a desarrollarla.
  • Edúcales para que puedan resolver sus problemas pacíficamente, que sepan diferenciar lo que pueden solucionar de lo que tienen que aceptar.
  • Muéstrales que con una actitud positiva, la vida será más fácil y serán más felices.
  • Muchas dosis de paciencia.

 

 Este vídeo se lo puse a mi hijo... y su cara me lo dijo todo....Corre, vuela, no te detengas, ahora siempre le digo, corre, vuela, no te detengas, que si no lo consigues estaré ahí para ti.

Un abrazo,

Natalia.